From febbraio 2006

Primer mundo


El sábado fui al correo para enviar un pequeño paquete a España. En realidad se trataba de un sobre de esos con burbujitas, que contenía una microcinta, una revista y un abanico. Cometí la osadía de preguntarle a la empleada postal si se podía hacer un envío celere, certificado y con acuse de recibo. La mujer me explicó que habían tres posibilidades: el courrier postal EMS, el correo prioritario o el celere. Le pedí que me dijera cuánto salía el celere y ella llamó a un colega suyo, le explicó el asunto y le dio el sobre. El colega se puso a revisar en unos libros gordos para controlar si el contenido era permitido (“es que hay algunas cosas que no se pueden mandar con celere, sabe…”), pesó el sobre, controló la tarifa y al final me dijo: “ventiocho”. No, era demasiado, así que le dije que mejor la mandaba prioritaria, certificada y con acuse de recibo. Me dijo que no se podía, o era prioritaria o era certificada, no podía ser las dos cosas a la vez. Bueno, dije con un suspiro, a mí me basta con que llegue a destino. La empleada me dijo con una sonrisa enorme que ellos despachaban la correspondencia. Claro. El empleado sacó otro libro gordo con los talonarios para el acuse de recibo y se puso a rellenar los datos usando incluso el papel carbónico. Tardó una eternidad. Y el paquete también tardó en llegar a la destinataria.

Yo pensaba que el problema era simplemente en el correo del pueblo donde vivo, Camisano Vicentino, de 8.000 habitantes. Pero el otro día Benedetta, una amiga que vivía en Imola, me contó que le pasó exactamente lo mismo con el envío que ella también estaba haciendo a la misma dirección, se armó todo un revuelo por un paquetito “al extranjero”. ¡Pero si estamos en la Comunidad Europea! Ella dice que Italia más parece un país desarrollado de África, pero a mí eso me parece excesivo y a hasta un poco ofensivo con los africanos…

Y es que en ciertas cosas Italia es desarrollada, sólo que en general me parece todo un gran embuste, una incontenible manía de guardar las apariencias. Mucho ruido y pocas nueces. Desde afuera, sobre todo desde un país “tercermundista”, esto no se puede imaginar, la imagen que se tiene de Italia es la de un país bello, culto y rico. Se idealiza mucho cualquier país desarrollado, creyendo, o esperando, que en otros lugares se viva mejor, que la gente sea más honrada, más civilizada. Las cosas no son tan sencillas, no hay “mejor” o “peor” en sentido absoluto.

Esta ceguera es provocada por la ignorancia, sea de quien no sabe que de quien no quiere saber. Funciona del mismo modo en la dirección contraria, cuando son los “primermundistas” que miran a los subdesarrollados y no pueden (o no quieren) concebir sus terribles condiciones de vida.

Tal vez nos falta la curiosidad y la inocencia. La mirada nueva e incorrupta de un niño.

So un ser humano

Esto me decía una computadora ayer:


Comprobar que ere un ser humano

Escribe aquí las letras y los números que ve abajo, para comprobar que no ere un «spam robot». Si no puede leer el texto, escribe «AUDIO» para comprobarlo auditoriamente.

Estaba abriendo una cuenta en livejournal (soy pecaminosa en esto, cada vez que doy con un nuevo proveedor de espacio para blog, voy a probar qué tal es). El sistema, que vive en una máquina, alias computadora o en el peor de los casos ordenador, me pedía que le confimara que yo soy un ser humano. No: me ordenaba que lo comprobara. Muy gentil, aunque un poco confundido, me daba del tú al inicio y luego se pasaba al usted y luego al tú… Claro que el pobre no hablaba español, sus palabras fueron traducidas por algún lúcido colega suyo situado en la misma instancia.

Y si ningún aparato me solicita comprobar mi humanidad, ¿dejaré de existir? ¿Me volveré un escarabajo?

Di cosa parliamo

Di solito non parlo del personaggio onnipresente. Infatti sono quasi 4 anni e mezzo che non ho la tv, la guardo occasionalmente quando vado in casa di parenti o amici. Ecco perché non sono satura. Però è vero che è ovunque. Ma è successo anche con Ciampi, che non irrita per gli stessi motivi ma finisce per diventare insopportabile. C’è stata una settimana, non tanto tempo fa, in cui il GR3 cominciava ogni volta con un intervento del Presidente. E che interventi! “L’acqua calma la sete”, ci mancava soltanto una cosa del genere, tali erano le ovvietà che uscivano dalla sua generosa e saggia bocca.

Credo che bisogna andare oltre, qua il problema è in gran parte la stampa, che fa il gioco del potere. Perché mai si parla delle stesse cose dappertutto? Perché così spesso ci si dimentica dei veri problemi e del mondo? E si sente soltanto “Fini dice che”, “Casini replica”, “Bondi risponde”, “Bossi abbaia” (scusate, questa è mia ;-)).

Disinformazione del cavolo!

Creer o no creer, that is not the question

Yo creo que no es cuestión de creer o no que Evo lo hará mejor que otros, que será diferente. Tampoco es querer revivir utopías. Es que simplemente la situación en Bolivia ha estado tan asquerosamente hecha mierda que no queda otra que arremangarse las mangas (oops) y hacer algo. Decir “ah, este será otro aprovechador” no ayuda en nada. En todo caso es difícil que Evo sea *peor* que los anteriores presidentes.

En mi caso, como sucede a muchos otros bolivianos con los que he estado hablando en las últimas semanas, hay sentimientos encontrados: esperanza y miedo, sobre todo. Esperamos que haya un cambio, no radical porque es imposible, pero al menos una ligera mejoría. Por lo que se ve hasta ahora las cosas van bien y pueden ir mejor. Pero eso mismo asusta: es demasiado bueno para ser cierto. El gobierno estadunidense está demasiado conciliador, no es su estilo. Y no es el único. Yo tengo, ¡ay de mí!, un mal presentimiento. Espero equivocarme, porque extraño mucho a mi tierra y me moriría de la pena si viera que las cosas… Bah, no hace falta que lo diga.

Lo que me cabrea es que se haya hecho tanto revuelo por una chompa y no se haya profundizado en los contenidos. En Italia la poca información que ha circulado, además de hablar de la vestimenta, daba datos imprecisos sobre Bolivia.

Resumiendo: la vida es dura y la realidad no te perdona una, pero tampoco te vas a quedar pasmado mirando cómo todo se va al tacho. No no no no no no. En octubre del 2004 murieron más de 70 personas en la revuelta contra el ex-presidente Sánchez de Lozada. Y por si no lo saben la gente cansada de los viejos políticos no es sólo indígena, casi toda la clase media siente lo mismo. Yo misma he roto botellas en las calles durante los bloqueos de la guerra del agua del 2000, y he visto hacer otro tanto a viejitas burguesas.

Espero, con el alma y con la cabeza, que las cosas salgan bien, o al menos pasablemente.