Parirás con dolor. ¿Nada más?

JL era un chico alto, de piel aceitunada y sedosa, ojos color miel, cabellos negros cortos y ensortijados. Sus amigos lo llamaban “Lenguas”, nunca supe por qué. Esa tarde fuimos a tomar un helado, la actividad típica de las parejitas de adolescentes cochabambinos. Bueno, yo era edolescente, tenía 14 años recién cumplidos, y él me parecía mucho mayor: ¡20 años! Precisamente en esa diferencia de edad estribaba el especial gustito de hablar con él, todo un hombre según mi punto de vista de entonces. Después del helado caminamos y caminamos, hasta que llegamos a la casa de mis abuelos, cerca del puente de Tupuraya. No se animó a besarme en la boca y yo tampoco me lancé, así que todo quedó igual, en ansia, en suspenso. Se fue y yo me quedé a dormir allí.

Al día siguiente me desperté con la novedad: mi primera menstruación. No me quedó otra que decírselo a mi abuela, pues no tenía ropa interior para cambiarme. Ella se emocionó muchísimo, “ay, Marielita, ya eres mujercita, qué bello”, me abrazó sonriente y radiante como niña con un regalito nuevo. Yo no le veía nada de bello al asunto, para colmo sin poder ponerme cómoda, tuve que aceptar un calzón de mi abuela (divertidísimo, como se podrá imaginar, ella era bastante regordeta) y salir corriendo a comprar unas horrendas tohallas higiénicas (en esos tiempos había casi sólo Daliah, prácticamente ladrillos). Esa fue la puesta en marcha de mi motor reproductivo.

La primera vez que fui al colegio con menstruación me sentía como un extraterrestre y miraba a todas las chicas que pasaban escrutinando cada milímetro para adivinar cuál sí y cuál no tenía la famosa regla. No fue una novedad en sentido estricto, pues los detalles “técnicos” los conocía desde muy pequeña y me eran familiares. Lo que sí me sacudió fue el hecho de tener una prueba fehaciente de mi feminidad, un indicio tangible e innegable. De niña yo amaba vestir pantalones, treparme a los árboles, sentarme con las piernas abiertas aunque estuviera con vestido, usar zapatos deportivos en vez de los incomodísimos charoles… En fin, envidiaba a los niños que en la hora de Manualidades iban al taller de carpintería mientras las nenas nos quedábamos a bordar flores en un juego de servilletas (tal era mi amor por ese tipo de labor que recuerdo haber elegido una combinación de colores de lo más deprimente: tela gris y flores moradas). Con la menstruación ya no podía hacerme a la loca: yo era una mujer, tenía que convivir con ello y adaptarme o rebelarme, pero partiendo de un hecho, no de conjeturas.

Al inicio los ciclos fueron sumamente irregulares, pasaban hasta 3 meses de clemencia ininterrumpida. Con el pasar del tiempo los intervalos se redujeron pero no se regulizaron, cosa que complicó mi relación con mis entrañas. Finalmente, hacia los 19 años, conocí la dicha: las píldoras anticonceptivas. Regularidad férrea, más puntual que reloj suizo, todo un éxtasis fisiológico. Cuando dejé de tomarlas para hacer descansar a mi cuerpo se me desbarajustó todo de nuevo. Sólo a mis 24 años, cuando me vine a Italia, me ablandé y me amé un poquito más. Llevaba 4 meses de atraso y estaba en pánico absoluto, con las ideas más absurdas en la cabeza. Por primera vez me alegré de que me volviera las menstruación y la viví como algo mío, parte de mi vida y no una intrusión.

Hoy volvió otra vez. ¿Cómo? Bueno, en los últimos 4 años, desde enero del 2003, he tenido 2 partos y 1 menstruación. Muy cómodo, por cierto, pero también muy raro. ¡Con lo que me había costado acostumbrarme a la idea! Creo que esta sequía me supuso un notable endurecimiento emotivo, o será sólo una excusa, quién sabe.

Regresó el dolor, con mucho dolor. Comenzó hace unos días, tuve hasta náuseas, lo cual me hizo sospechar un embarazo y hacerme un test de inmediato. Negativo, claro. Ahora, yo me pregunto, ¿el que escribió eso de “parirás con dolor”, no había oído hablar de menstruaciones? El parto es doloroso, faltaría más, pero es un sufrimiento que queda prácticamente borrado por la felicidad de tener un hijo. La menstruación duele menos, pero dura más y no deja nada, excepto absorbentes en los basureros. Bueno, no es cierto, es parte de un sistema que incluye hormonas y otras hierbas. Parece evidente que tendré que reacercarme a mí con ternura y paciencia.

Al final con el chico, Lenguas, no pasó nada. Un año después lo busqué para confesarme con él, andaba muy deprimida, y descubrí que se había vuelto evangélico o algo por el estilo (me dijo que Dios era la respuesta, sin importar la pregunta). No volví a gustarlo. Digo, buscarlo. Años después lo encontré en la universidad y me invitó a una charla de su agrupación (no sé bien cómo llamarla). Yo estaba en una etapa de apertura y experimentación (daba lo mismo que fuera marihuana o un grupillo religioso), así que fui. Y me escapé del lugar apenas pude.

Más allá de lo malo y lo feo

Tiene razón Silvia. En un comentario al post anterior dice:
“Sabes esto es ya terrible todos analizamos la situación pero a la vez nos vemos algo miopes y te invito a homenajear a BOLIVIA por un día comencemos por algo sencillo, tal vez sea solo un sueño, pero el mundo se llenó de maravillas gracias a los soñadores”
Cierto, completamente cierto. Basta de lamentelas. Yo no soy capaz de hacer un homenaje como el suyo, no me sale ni me apetece. Puedo en cambio identificar las “marcas” bolivianas que pueblas mi vida cotidiana.
Uno de mis colores preferidos es el lila, pero no un lila cualquiera: es el color que tiene el Tunari al atardecer, que va más al violeta pastel. El tipo de clima que mejor me sienta (y que más extraño) es el cochabambino: seco, con un sol fuerte, poca lluvia, poca humedad. El helado más rico es el de canela, ese que venden en la calle Lanza cerca de la Aroma, con empanadas de queso. Ni qué hablar de los tostados, las salteñas, el chicharrón, el lomo borracho… Mejor me detengo, se me hace agua la boca y desde Italia no es fácil saciar mis antojos.
Me encantan el caos paceño, la tranquilidad de Sucre, la apertura de Santa Cruz, el casco viejo de Potosí. Espero poder volver a Bolivia este año y visitar los departamentos que no conozco: Tarija, Beni, Pando. Me imagino a mi tierra como una gran mujer con los brazos abiertos (y por qué no, de vez en cuando también las piernas), que te mece con calor y ternura. A propósito de piernas, algún amigo me dijo hace años que el cerro donde está el Cristo de la Concordia (noooooooooooooo, se me olvida el nombre, ¿San Pedro?), visto desde Tupuraya, parece precisamente un par de piernas abiertas que muestran una vertiginosa vagina. Evocativa imagen, ¿eh? Cuántas veces jugué debajo de ese cerro, corrí por esa vagina, escapando de los perros furiosos de la casita celeste. ¿Seguirá existiendo esa casita?

Cochabamba punto por punto

Cecilia De Marchi, mi dulce hermana, ha escrito para mí una interesante recapitulación de lo sucedido en Cochabamba este mes. Aquí va:

*

Hace unos días llegó la famosa carta (…), de esta nena que acusaba a los campesinos de la muerte de su amigo, el muchacho Urresti. Bien, hice varias preguntas a muchas personas por mi trabajo en el bar, y sólo te haré una lista de puntos que se deben tomar en cuenta antes de hacer una evaluación tan simple como levantar el dedo señalando un culpable. Las conclusiones de estos eventos no son nunca justas.

1. La constitución boliviana no contempla la elección de prefectos, sino que éstos son nombrados por el presidente. Es cierto, es una constitución que quiere cambiarse para fortalecer el proyecto de descentralización estatal. Pero, luego del pedido de autonomía de Santa Cruz, se hizo una ley especial durante el gobierno de Carlos Mesa para tranquilizar los ánimos beligerantes de la media luna. Es decir, amenazaban con la independización de la región, por lo que se concedió a la elección de prefectos.

2. La ley de elección de prefectos, de todos modos, no era completa: hay vacíos legales. Por ejemplo, el jefe máximo de la policía es el prefecto por ser representante del presidente. La policía, durante los sucesos de enero, se vieron en dilemas causados por una serie de órdenes y contraórdenes.De todos modos, la elección de prefectos es inconstitucional; pero ya varias veces se vio necesario pasar por encima de la magna ley por, justamente, no ser completa.

3. En las elecciones del 2005 se votaba por prefectos, y en una elección posterior, a mediados del 2006 se votaba por autonomías departamentales. Los resultados fueron los siguientes: en Cbb ganó Manfred Reyes Villa por mayoría simple: el 47,64 por ciento de los votos válidos. En cambio, el no por las autonomías ganó por mayoría absoluta: 63,04 de los votos válidos de Cochabamba.

4. Sobre la cuestión del racismo existente en Bolivia, creo que no necesito hacerte una historia, porque creo que ya sabes de su existencia velada por paternalismo hace años. Valga solamente una aclaración: es muy fácil hablar de igualdad cuando ésta es imposible. Puedo siempre decir a otro que es mi igual, pero nunca darle la oportunidad de poner esa igualdad en acto. Mientras la cholita sólo pueda ser empleada o a lo mucho secretaria, puedo hablar de igualdad. Pero cuando la cholita, esta misma cholita, es presidenta de la asamblea constituyente, ya no es mi igual: es alguien que me usurpa el poder.

5. El Prefecto elegido, luego de un año de trabajo indiscutiblemente bueno, hizo una convocatoria a un cabildo por el tema de los dos tercios en la asamblea constituyente. En la práctica, el tema de la asamblea se ha convertido en el campo de batalla por el poder – perdido por los viejos oligarcas, ganado por los otros. Pero, en este cabildo, se suponía que sólo se hablaba sobre la asamblea y los dos tercios necesarios para las votaciones en las plenarias… En el ardor de su discruso, el prefecto cometió el lapsus de hablar a favor de la independencia de Santa Cruz… y luego dijo que levantaran la mano todos los que quisieran autonomía ya. Es de notar que los cabildos de Manfred y la vieja oligarquía se hacen únicamente en la plaza de las banderas, entrada principal a la zona norte de la ciudad. La mayor parte de los asistentes al cabildo son pertenecientes a estas zonas, y los que apoyan al mas definitivamente estaban ausentes.

6. Manfred inició el trámite para realizar un nuevo referéndum por las autonomías de inmediato. La ley establece que, de tratarse de un tema nacional, es necesario un referéndum nacional para poder tomar decisiones. En el caso de las autonomías, lo que sucede es no más una cuestión de poder de decisión sobre los recursos nacionales. De todos modos, para iniciar el trámite era necesaria la recolección de firmas, hasta llegar al 8% del padrón electoral nacional. Manfred saltó este paso.

7. Es en este momento que los grupos de campesinos comienzan su reclamo: si la mayoría vota por el no, y su voto no vale, no debería respetarse tampoco la elección de Manfred… por lo que piden retractación o renuncia. Durante la primera semana, la cantidad de campesinos no fue muy grande, sino era una simple vigilia cerca de la plaza, esperando que la ciudadanía también apoyaría su pedido por el respeto a la democracia.

8. En anteriores protestas, por ejemplo en la guerra del agua o en la del gas, fueron estos mismos campesinos los que lograron sacar a Aguas del Tunari de Cochabamaba. Importante es recordar que esta empresa pensaba hacer un incremento del costo del agua domiciliaria en más del 400%, y el contrato fue firmado por el alcalde de entonces, casualmente Reyes Villa. Detalles. Pero, siendo que la medida afectaba a todos, la población urbana se sumó a las protestas del “valeroso y luchador pueblo indígena boliviano”. En el caso de la guerra del gas, se trataban de contratos lesivos al estado, donde se perdía control sobre los hidrocarburos. Se supone que poseíamos el 50% de las acciones de las petroleras, pero en realidad no llegábamos al 49%; y no se nos permitía hacer controles sobre las masas de hidrocarburos explotadas. Estos contratos fueron firmados, casualmente, por los partidos tradicionales, aliados con Reyes Villa para llegar a la silla presidencial.

9. En el caso de esta protesta, si bien se vulneraban los derechos democráticos de todos los ciudadanos, como la mayoría urbana votó por el sí a las autonomías, hubo sólo un silencio generalizado. Nadie se sumó a las protestas, y como máximo dijeron que era antidemocrático pedir la renuncia del prefecto.

10. El lunes 8 de enero, luego de un congreso del MAS llegaron más campesinos a Cochabamba, para apoyar al grupo anterior. Esta vez no eran pocas personas, sino ya muchas.

11. El Prefecto, como comandante de la policía, decide reprimir la manifestación: gasifica a todos. Llega una contraorden de la presidencia, de la ministra de gobierno indicando que no se había dado ninguna orden de represión desde su oficina. La policía retrocede. En medio de la confusión tanto de un lado como del otro, se quema la prefectura. No hay daños personales, pues salieron de las oficinas todos a tiempo. Los daños estructurales no son tan graves, pero hay una pérdida considerable de documentación. La policía regresa, y gasifica por orden prefectural a los campesinos. Se queman un par de autos, y se regresa a una relativa calma.

12. El Martes 9 se hace una campaña fuertísima por todos los medios de información llamando a los cochabambinos a defender la democracia en un cabildo el miércoles en la plaza de las banderas, pues ahora los campesinos han decidido que solamente aceptarían la renuncia del prefecto.

13. el miércoles 10 los campesinos lentamente se mueven hacia el norte de la ciudad, y toman la plaza de las banderas. Evidentemente, es irrealizable el cabildo. Pero el Comité Cívico, algunos jóvenes y varias personas se reunen espontánemaente para pedir el fin de la violencia y el abandono de la ciudad por parte de los campesinos. Se acercan a ellos, y solamente la policía evita un enfrentamiento. Los jóvenes gritan a los campesinos que tienen venticuatro horas para abandonar la ciudad. Muchas consignas racistas se sintieron, e incluso se repartieron volante contra los “indios de mierda” que “vienen a joder nuestra hermosa ciudad”, pues “nosotros somos el pueblo, nosotros somos cochabamba” mientras ellos son “bárbaras hordas de animales que sólo afean la ciudad”

14. Durante la mañana del jueves 11 pasaron camionetas por los diversos barrios llamando a la gente a armarse para defender “su” ciudad de los otros, los campesinos. Muchos vieron, además, repartir bates de beisbol, palos de golf, palos de hockey, escudos y otros entre las personas. Una amiga, abogada, fue insultada por no querer unirse al grupo. Ariel, mi amigo, fue golpeado por querer entrar a un banco. Un amigo mío, mecánico de aviación, me contó que llegaron tres aviones con miembros de la “juventud cruceñista”, grupo fascista no muy pacífico. Un amigo radialista me contó que un gran grupo de los “jóvenes cochabambinos por la democracia y la paz” (así se autodenominaron estos grupos) estaban armados con pistolas de diversos calibres. La mayor parte de los jóvenes, mujeres, ancianos y niños sabían perfectamente que iban a golpear a campesinos. Es más, se veían pasar enteras familias armadas con palos con alambres de púas y una pequeña banderita blanca en la punta.

15. Algunos de los dirigentes de los campesinos sabían que se venía la batalla, pero la mayor parte de los campesinos no sabían qué iba a suceder. Los que estaban más cerca al puente eran en su mayoría viejos, mujeres, algunos niños y pocos jóvenes, ya que estaban en su mayoría por la plaza.

16. A las cuatro los “jóvenes democráticos” rompieron las filas policiales. Las escenas pasadas por la televisión son bastante elocuentes de lo que sucedió. De todos modos, te daré extras… El primer muerto oficial cayó por fuego de bala. El joven del otro lado murió ahorcado. Los campesinos informaron de varios heridos y muertos que nunca llegaron a ningún hospital, y que sus cuerpos no fueron hallados. Los medios de comunicación no informaron de estos desaparecidos, sino que dijeron a las familias que vuelvan a su comunidad, porque probablemente ya se habían ido de regreso a sus tierras.

17. Uno de los heridos está en el hospital Viedma, debatiéndose entre la vida y la muerte porque tiene cuatro balas en el cuerpo, una en el cráneo.

18. De los heridos, un 80% eran campesinos. Muchos fueron golpeados por familias enteras: el padre, el hermano, los hijos, golpeando un campesino hasta dejarlo como amasijo sangrante en el piso… para posteriormente patearlo. Por el otro lado, algunos campesinos tenían machetes, y no los dejaroin de adorno. El hecho es que en ambos lados hubo zaña, crueldad, odio.

19. Luego de comenzadas las escaramuzas, comenzaron a darse confusiones: los indígenas golpeaban a blancos, aunque éstos quisieran apoyarlos, por error (por ejemplo K. acabó con dos días en cama) y los blancos golpeaban a todos los morenos, aunque éstos fueran de familias ricas… también por error.

20. La participación de los medios de prensa fue terriblemente conflictiva. Algunos canales de noticias hicieron declaraciones escandalosas de racismo, como UNITEL, causando cada vez mayor desconfianza hacia su trabajo. Muchos camarógrafos, fotógrafos y reporteros fueron apedreados… por ambos lados. Muchos canales de televisión fueron destruidos.

21. La “reconquista de la ciudad” no fue total, sino nominal. Desde las provincias llegaban nuevos grupos de campesinos, y para evitar ser acorralados hubo una retirada general de los “poleras blancas”. Al día siguiente, y por toda la semana hasta el martes 16, el centro de la ciudad seguía lleno de campesinos. Las manchas de sangre demoraron varios días en salir, y los “jóvenes por la democracia y la paz” ya no salieron, y eso que el viernes 12 la cantidad de campesinos era un 50% mayor a la que había antes…

Hay más historias…. por ejemplo los rumores de los norteños, con cosas como “van a venir a nuestras casas, a quemarlas, a violar a las mujeres, a matar a los niños”; rumores de los sureños “nos quieren exterminar, es un enfrentamiento entre ricos y pobres y tenemos que atacarlos primero”; los comentarios de siempre “si Chile y Argentina están bien económicamente es porque exterminaron a los indios”; comentarios ridículos como “los pegamos porque nosostros somos más cultos”; comentarios desubicados como “- yo me bajé a ocho indios, ¿y vos? – yo sólo a dos porque temía que se me rompieran las uñas”… Lo cierto es que finalmente se develó el racismo – xenofobia – que todos sabíamos que existía. Es como una suerte de “final de la inocencia”. Yo no creo que hayan bandos buenos o malos, pero sí ciegos.

Un beso, maya, y espero que te resulte útil la lectura.

La vida en el jardín

Recibo comunicación de Milena:

Queridos amigos:
Os invito mañana lunes al Jardín, a las ocho de la tarde, a escuchar el programa titulado Vida en el Jardin que contará con una amplia entrevista al escritor y articulista Juan Manuel de Prada, uno de los narradores españoles más consagrados de su generación.

Podréis escucharlo desde el dial en el 107.1 de la FM y si estais demasiado lejos de la costa granadina, a través de internet desde los siguientes enlaces:

http://www.radiosalobrena.com/

Para acceso directo a reproductor Windows media:
http://www.radiosalobrena.com/online/radio-salobrena.asx

Para acceso directo a reproductor Winamp: http://www.radiosalobrena.com/online/radio-salobrena.m3u

Un abrazo
Milena

Sapo verde

¡Tu mi! Hoy cumplo 31 años. Para festejar acabo de crear un dominio web toditito para mí:
www.demarcamoyano.com
Obviamente hay que esperar para que funcione, y para que yo logre construir algo (decente).
Cuando era niña, mi abuelo materno, en vez de llamarme “Mariela De Marchi Moyano”, me llamaba “Mariela de marca Moyano”. Él se llamaba Mario Moyano, era uno de los seres más entrañables de mi vida. Lo es todavía. Tengo pendiente una tarea que me propuse poco después de su muerte: contar algo de él, retratarlo con palabras. Quiero que mis hijas lo conozcan.

SANGRE INDÍGENA: LA MÁS DERRAMADA Y LA MENOS RECONOCIDA

Recibido por correo electrónico:

Otra visión de los hechos
¿Cuántos realmente sabemos la verdadera historia de Bolivia? Al hablar de la historia de Bolivia podemos remontarnos 1809 y 1810, cuando se realizaron los primeros gritos libertarios en la naciente “hija predilecta” de Bolivar. Se menciona la fundación de Bolivia en 1825, la guerra del pacífico en 1879, el conflicto en El Acre a principios del siglo XX o la guerra del Chaco entre finales de la década de 1820 y principios de la década de 1930 o la revolución nacional en 1952. Todos esos hitos históricos se suman a los de la historia reciente, cuando se recuperó la democracia o cuando se expulsó del poder a tiranos como Sánchez de Lozada.
El común denominador en todos estos momentos es que la sangre derramada fue fundamentalmente indígena o campesina, si así quieren llamarla. Lo irónico es que este país, lejos de reconocer a sus silenciosos héroes, los humilla y lo humilló a lo largo de la historia.
En todos los conflictos marcados en la dramática historia de Bolivia, los más sacrificados han sido los más discriminados. Por ejemplo, en la guerra del Chaco, losq que estaban en el frente de batalla eran los llamados “indios”, mientras que los de un mestizaje más conveniente estaban más a la retaguardia.
Lastimosamente, los indígenas pusieron su sangre, regaron sus cuerpos en los campos de batalla para liberar a América del colonialismo español, pero no lograron liberarse a sí mismos. Aun después de que América se liberase del yugo español, los indígenas fueron obligados a servir a los nuevos patrones terratenientes, sufrieron abusos generación tras generación pero aun así mantuvieron con su trabajo al país. Ni la reforma agraria, ni el voto universal mejoraron la visión de semi-animales o animales que aún hoy, en pleno siglo XXI, persiste en ciertos círculos.
Se escribió mucho sobre la discriminación, sobre la explotación del “indio”; a principios del siglo XX, en el libro “Pueblo Enfermo”, Alcides Arguedas expresaba de forma dramática la visión del blanco y mestizo boliviano sobre el indio: “Si alguna utilidad se puede sacar del indio, es hacerle servir de bestia económica y pasiva”, o también, “La condición del indígena es peor que la de una bestia que tiene dueño que la cuida, favorece y estima”.
En todos los conflictos marcados en la dramática historia de Bolivia, los más sacrificados han sido los más discriminados. Por ejemplo, en la guerra del Chaco, los que estaban en el frente de batalla eran los llamados “indios”, mientras que los de un mestizaje más conveniente estaban más a la retaguardia.
Hay hechos que, cien años después, hacen pensar que las apreciaciones de Arguedas aun son válidas. Puede ser que un gradual mestizaje redujo el grado de discriminación y de maltrato a los indígenas, pero esos males siguen aun presentes en la sociedad boliviana. Lo triste es que los llamados a entender la situación de esa sufrida gente de nuestro país como son la gente que tuvo acceso a educación, son los que tienen el comportamiento más vergonzoso a la luz de las leyes internacionales referidas a derechos humanos. La Declaración Universal de Derechos Humanos (Ley Internacional – Teherán, 1968) proclama en su primer artículo que “todos los seres humanos nacen libres e iguales, revestidos todos de la misma dignidad y dueños todos de los mismos derechos”.
En países del Tercer Mundo no llega cumplirse aquella parte de “los mismos derechos”; algunos reciben salud, educación y necesidades básicas satisfechas, mientras que otros no, y no solo eso, se los humilla por no haber sido beneficiados con sus derechos. Una persona que en Bolivia recibió educación tiene que estar conciente que, al haber disfrutado de ese derecho, otro compatriota tuvo que resignarse a no tener ese derecho. Ahora, que encima de esa injusticia, el educado denigre y discrimine al que no fue educado, es el colmo… es una grosería, es… no hay palabras para describirlo.
La vida en el campo no es precisamente una vacación; estar expuesto a los caprichos de la naturaleza, a enfermedades y al olvido. Trabajo duro de sol a sol, de lunes a domingo, de enero a diciembre para producir alimentos que son vendidos a precios tan bajos que daría la impresión que son subvencionados por los campesinos, para encima ser despreciados, ¿en que mundo vivimos? Si Dios existe que baje y vea esto…
Es que hay realidades que no se ven desde las ciudades, la mayoría de la gente solo ve sus verduras, hortalizas y frutas en su mesa, ¿pero quien piensa en el momento de devorar ese alimento que alguien se destrozó las manos para producirlo?
Muy fácil es quejarse cuando un campesino llega a la ciudad, se lo ve como una mosca en la crema de una torta, alguien indeseable que “huele mal”, que solo sabe masticar coca como bruto… esas son las expresiones que se maneja, tengan la seguridad que así es.
En los últimos días llegaron a la ciudad cientos de campesinos protestando por algo que ellos creían justo y que algunos creemos que era justo (y no somos ni cocaleros ni campesinos). Mientras la mayoría de los cochabambinos que viven en la ciudad se ocupaba de llevar su vacía vida, algunos más allá de la ciudad escucharon una seria amenaza a la patria que tan poco hizo por ellos pero que aun así aman con todas sus fuerzas, la máxima autoridad del departamento de Cochabamba apoyó la independencia de una parte de Bolivia…
Vinieron desde lejos para hacernos saber que ellos no permitirían una división del país y los citadinos solo se limitaron a decir “estos indios están ensuciando las calles”, ¡vaya! no importa si alguien divide el país pero si que se ensucie la calle… y después ¿quienes son los que no tienen educación?
Imagínense el escenario; lejos de su ambiente, de sus familias, de su tierra y aparece alguien grosero que dice “Indio de m…, fuera de acá…”. No es difícil imaginar reacciones como las que sucedieron, como el arrojar el acullico contra el que ofende… yo también lo haría… Y la prensa está ahí: “Los cocaleros agraden a la población…”, ¿tal vez habría que averiguar bien quienes agraden a quienes?
Tal vez peor aun es encontrarse con autoridades insensibles y soberbias que prefieren provocar para hacerse luego pasar como víctimas, manejar los medios de comunicación para satanizar a humildes ciudadanos que también son parte del país aunque no falte el que quisiera ocultarlos o confinarlos en el rincón más oculto del país.
¿Acaso es tan grave para una autoridad decir “me equivoqué”? la gente del campo, puede que no tengan títulos universitarios, pero aprecian esos valores como reconocer errores, aceptan razones cuando son planteadas con respeto. Me pregunto, ¿acaso las cosas que sucedieron hubieran sucedido si el prefecto conciliaba? “Fue una declaración en el calor de una manifestación, me disculpo…”, “Era una apreciación personal que no condice con las políticas de la prefectura…”, “Podemos, junto con ustedes, ver mecanismos para analizar el tema de referéndum si corresponde o no…”. La verdad es que había tantas formas conciliadoras para solucionar el problema, y había casi un mes de tiempo para decir una sola frase que podía ser suficiente, pero la arrogancia y la soberbia es mala consejera, sino pregúntenle a Gonzalo Sanchez de Lozada.
La infamia triunfó el día 11 de enero de 2007, pueblo contra pueblo por culpa del racismo irresponsable que armó, planificó y llevó a cabo una masacre en las calles de nuestra ciudad, todo por soberbia, arrogancia, y autoritarismo. Tengo varias preguntas:
¿Quién va a una marcha pacífica con palos?
¿Quién carga un arma de fuego si no tiene la intención de utilizarla?
¿Quién va a una marcha pacífica dirigiéndose exactamente al lugar donde se encuentra el bando supuestamente opuesto y conflictivo?
¿Qué clase de ser humano es capaz de golpear a una persona con un palo envuelto en alambre de pua?
¿Qué clase de personas pacíficas golpean a mujeres con niños, o a ancianos?

¿Puede ser que una persona que va a una marcha pacífica estar equipado con bate, guantes, lentes de seguridad, etc.
¿Es concebible que los medios de comunicación inciten a la violencia?
La verdad es que este nefasto día, los que agredieron parecían estar haciendo deporte, parecía como si lo disfrutaran. Uno de los individuos detenidos por la policía por tener un arma de fuego, al ser enfocado por la cámara, sonreía como congratulándose a si mismo por la posibilidad de haber matado a otro ser humano.
Mucho se habló del joven de 18 años muerto en el conflicto, pero no se habló del cocalero muerto. El cocalero muerto por dos disparos de arma de fuego se llamaba Nicómedes Gutierrez, tenía 34 años, tenía 3 hijos y deja una esposa embarazada de 6 meses. Ambas muertes son trágicas pero diferentes, uno de ellos fue a agredir (casi como un juego) con la posibilidad cierta de matar y el otro murió huyendo de una horda de matones bien nutridos para salvar su vida.

Sermoncillo oloroso

Mi primera traducción de poesía en español, del delicioso Mario Pischedda.

Aquí fajo la cabeza de música que ensordece

En la búsqueda desesperada de nuevas melodías
Cosas que me distraigan
Notas que me alejen

Cosas en fin que sirvan para algo
Para buscarme la miserable vida

Vivo hipodérmico

Taxidérmico
Crónico comunista turboconsumista
Poeta desmesurado & souvent multimedial
bajo viento
Bajo mar
submariner subsea
con el agua al cuello
pneumatic poetry with zio irene and alex
coming soon
and Pilar que va en direcciones prohibidas
and Ludo que se sobresalta se desgarra/destaza/descarga
and Monica se somete
and otros más que se cruzan extraños y casuales
en el destino mío inverterbrato
Comienzo a escupir las palabras con saliva
Ver esfumados los orígenes
Y nada que me atraiga
Un pequeño cioran de provincia
Con sus idiosincrasias
Con el malestar por el bienestar que atomiza y seduce
voglio la caramella che mi piace tanto
e che fa dudu du du dudu du du Dufour

Vacilo con las piernas y con las palabras
Espero algo que nunca será
Así todos consumen la vida
Con las esperanzas
amenos engaños
La espera de algo
El dinero
Mucho posiblemente
El amor
Titanic/o el que sabe husmear el hielo
La salud
A prueba de bomba
Esperamos con la esperanza que es la última que muere
Esperamos por nosotros y los parientes queridos

Todo el bien posible

Y el cielo plomizo oprime despreocupado

nuestras cabezas vivientes y pensantes y pesadas
Yo vivo el absurdo de la vida

Absurdamente

Y si en el análisis me equivoco me corregirán…

La eficiencia y la putita

Tesoros encontrados durante una traducción:
“El coeficiente de eficiencia.”
Suena bien, ¿verdad? Qué aliteración, qué evocativo..
“Energia putita, economica, duratura”.
Esto se supone que estaba en italiano, y tenía que ser energía “pulita”, o sea “limpia”. Pero el documento “original” que recibí era un pdf y el OCR interpretó como mejor le pareció.

¿Coincidencia?

Mientras Venezuela ingresaba el lunes en la lista de países que sufren embargo de armas por parte de Estados Unidos, el mismo día Washington anunció que restauraba las relaciones diplomáticas con el Gobierno de Libia.

Las manos del cajero

Entramos al banco de dos en dos: primero yo con María, que tiene 4 meses, después mi compañero con Francesca, que tiene 2 años y medio. Hay que meterse en la cápsula de control, tras haber abandonado los eventuales haberes metálicos en el casillero de afuera. La filial es pequeña y hay un solo cajero disponible, que en ese momento se libera. Me acerco y desembucho el cheque. “Buenos días, ahora le doy los documentos de identidad, un momentito por favor”, digo mientras paso María a su progenitor. El cajero farfulla: “buenos días, carnet de identidad y licencia de conducir, si es posible”. Entrego todo y el hombre se va a sacar fotocopias.
Francesca llega discretamente hasta mí y pide que la suba a la otra silla. Explora con la mirada todos los ingredientes del escritorio: el calendario, los lapiceros, la calculadora… Le brillan los ojos ante tantos juguetes prohibidos. Vuelve mi superhéroe y comienza a teclear los datos. No sabiendo a dónde mirar, como suele suceder en estas ocasiones, me detengo en sus manos. Tienen enrojecimientos por todas partes, las cutículas carcomidas, sufren. Me recuerdan a las manos de un representante comercial que trabajaba conmigo en una empresa de informática. Decía que sobre todo en la primavera le escocían, pero a mí más bien me parecía que se las maltrataba con zaña.
De pronto me doy cuenta de que esas manos están pegadas a unos brazos, y éstos a un cuerpo, con relativa cabeza y demás accesorios. Recién ahora miro en la cara al señor que está detrás del escritorio, barrera que nos une y separa. Está cansado, viejo, aburrido.
“Su carnet está vencido.”
“¿En serio?”
Después de un par de comentarios sobre el asunto, y tal vez conmovido por el llanto de María que mi cítrico se lleva afuera, me perdona el desliz burocrático y termina el trámite. Me hace pagar su generosidad dándome dos billetes enormes de 500 euros. Agradezco, saludo, salgo.
El sol brilla, damos un paseo. Es ya casi mediodía y todos corren. Nosotrs, por esta vez, podemos vagabundear.

Por un pelo: los coglioni ¿ganaron?

Tras auténticas montañas rusas de cifras y declaraciones, Italia parece haber cambiado de gobierno. ¿Pero cuáles son los verdaderos éxitos, políticos y antropológicos?

Finalmente los resultados: La Unión de centroizquierda tiene la mayoría sea en la cámara de diputados que en el senado. Silvio Berlusconi pide la verificación de los votos y al mismo tiempo propone una gran coalición a la alemana para garantizar la gobernabilidad. Romano Prodi rechaza la oferta: no necesita ayuda para gobernar. Pero el pueblo de la izquierda no deja de tener dudas y temores. Motivos no le faltan: la victoria se ha logrado realmente por un pelo, por debajo de las expectativas, y con un contrincante muy votado.

Los preparativos

Es difícil relatar lo sucedido en estos últimos días en Italia. El clima electoral estaba ya bastante envenenado desde hacía buen tiempo. Berlusconi había basado toda la campaña en la denigración del adversario, sobre todo sacando del baúl de los recuerdos al viejo fantasma del miedo a los comunistas. Luego pasó a la fase mística, comparándose nada menos que con Napoleón, Churchill y Jesucristo. Usó la religión católica para conquistar adeptos y mandó a todas las parroquias un cuadernillo en el que se ilustraban los logros de su gobierno “bajo la luz de la doctrina social de la iglesia”. A pocos días de las elecciones declaró que quienes no votaban por él eran unos coglioni, provocando hilaridad en todo el mundo, vergüenza a la mitad de los italianos, y agitación a los traductores que tuvieron que encontrar la palabra más adecuada para las traducciones. Por su lado el centroizquierda no ha logrado plantearse como un frente coheso y fuerte. Lo único que ha mantenido unida a La Unión es el antiberlusconismo. Alejada del pueblo, parecía dirigirse más a clases muy instruidas y preocupadas por cuestiones abstractas. Prodi, en el segundo debate televisivo con el Cavaliere, comenzó con demasiadas placidez e inseguridad, lo que impacientó a muchos espectadores que a los pocos minutos cambiaron de canal.

Se asomaron denuncias de fraude. En cuatro regiones se utilizó por primera vez el escrutinio electrónico, gracias a un decreto ley del 3 de enero del 2006. Las empresas que se adjudicaron la realización de esta operación son, entre otras: Accenture (que cuenta como principal socio al hijo del Ministro del Interior) y EDS (involucrada en los supuestos fraudes electorales en Florida, en las elecciones de George W. Bush). También se tuvo noticias de amenazas y compra de votos en el sur de la península: muchas personas declararon que les ordenaron votar por Berlusoni y llevar como prueba una foto de la papeleta electoral tomada con el celular. Si no lograban la misión perdían el empleo. Otros han recibido publicidad electoral con un billete de 50 euros en medio, sin ser presionados siquiera.

Los números

La votación se realizó en aparente calma, por primera vez durante un día y medio. A partir de las 15:00 del lunes 10 comenzaron los recuentos. En la tarde se lanzaron los resultados de los exit polls: ventaja para la coalición de centroizquierda, que inmediatamente salió a las calles a festejar. Luego, sin embargo, comenzaron a llegar las cifras de las proyecciones: poco a poco el margen se iba reduciendo hasta dar ventaja a la Casa de las Libertades (CdL) del centroderecha. Las caras en las plazas comenzaron a hacerse lúgubres y sombrías. ¡Los números exactos y reales del Ministerio del Interior llegaban con el cuentagotas! Recién a las 2:30 de la mañana se tuvo una idea más clara: la cámara de diputados para La Unión y el senado para la CdL. Al día siguiente, gracias al voto de los italianos en el extranjero, el centroizquierda ganó la ventaja también en el senado.

Berlusconi en estos momentos debe estar arrancándose los cabellos implantados de la rabia. Le salió el tiro por la culata: estas elecciones se han llevado a cabo en el marco de una nueva ley electoral, invocada por el primer ministro y pasada con rodillo a toda prisa. Implica por ejemplo el “premio de mayoría”, gracias al cual La Unión tiene 63 diputados más que el centroderecha, a pesar de llevar una ventaja de apenas un décimo en el voto nacional. En la cámara de diputados tenemos: 49,8% para La Unión y 49,7% para la CdL. Otro boomerang es la implementación del voto en el exterior, que ha sido exigida con insistencia por Alianza Nacional, uno de los principales aliados de Fuerza Italia.

La Italia de hoy y de mañana

Berlusconi dice que las votaciones han sido irregulares, quiere que se revise todo. Para ello pasarán al menos 10 días, mientras tanto se asume que el vencedor es el Professore. Sólo que es una victoria muy ligera, apenas por un suspiro. Se duda ya de la efectiva gobernabilidad del país en estas condiciones, tomando en cuenta que el presidente Carlo Azeglio Ciampi termina su mandato dentro de dos meses. Y sobre todo se comienza a reflexionar sobre el significado de la división de Italia. Desde la izquierda tradicional surge espontánea la pregunta: ¿cómo es posible que 1 italiano de cada 4 haya votado directamente por Berlusconi? Después de 5 años de economía estancada, con crecimiento cero en el 2005, con una deuda pública que excede el 105%, con un déficit mucho más alto que el resto de los “colegas” europeos (superior al 4% del PIB). Sin olvidar que el Cavaliere tiene pendientes numerosos procesos judiciales, y que de otros tantos se ha librado gracias a las leyes oportunamente modificadas durante su legislatura.

Si bien es cierto que en el centroderecha hay muchos votantes convencidos, no se puede dejar de notar la superficialidad del resto de los electores. Gran parte de ellos no han elegido Berlusconi por su propuesta electoral, ni por su programa – casi inexistente, por lo demás. Más bien lo han tomado como ejemplo a seguir: sonriente, seguro de sí, bronceado, con la piel renovada (lifting, en contraposición a las naturales arrugas de Prodi), arrogante, millonario, evasor de impuestos, descarado, grosero y con más vidas que un gato por su capacidad (¿o posibilidad?) de zanjar cualquier obstáculo. “Valores” transmitidos con especial énfasis por los canales de su red televisiva. Pero esta tendencia al escaso análisis es sólo una cara de la moneda: del otro lado está la izquierda superficial, que se limita a ir a manifestaciones pacifistas como un automatismo, que es autoreferencial e ignora las reales necesidades del pueblo, limitándose a protestar contra el capitalismo, a derramar ríos de palabras sin tomar acciones concretas. La insoportable levedad del bienestante del siglo XXI.

A gran parte de los italianos les queda sólo un sabor amargo, a otros les llena de esperanza el hecho de que Berlusconi vuelva a su casa. Este pseudo-empate deja pocos ganadores y muchos perdedores. Italia no sólo necesita sanear su economía, sino recuperar la autoestima, la credibilidad y la dignidad frente al mundo.


Término vulgar que significa literalmente “testículos” y quiere decir “giles, boludos”.

¿Patria?

Justo hoy acabo de leer un ensayo en el que se hace referencia a la cuestión de la patria. Dice:
Per avere un altrove bisogna avere una patria, mi dicevo. Non tanto intesa come suolo nazionale, ma come identità storica e culturale, preziosa e incommensurabile.”
En mi caso el discurso de la nacionalidad es complejo y pasa a través de la identidad, el sentido de pertenencia y otras cosas más. Para cuestiones prácticas adopto la nacionalidad más cómoda según la situación: si estoy entrando a Europa muestro el pasaporte italiano, si estoy entrando a Bolivia muestro el boliviano. No me interesa mucho bajo ese punto de vista, es un mero trámite burocrático. Pero como identidad… Me siento boliviana, aunque cuando estaba en Bolivia sentía que necesitaba explorar mi lado italiano. Es muy complicado, un rollo existencial. Ahora me siento aun más boliviana que antes, pero probablemente es porque estoy en fase de cambios radicales y busco referencias.